lunes, 15 de abril de 2013

MALL(20012-20013)


En la fotografía podemos observar a una madre con su hijo de unos pocos meses.
 Este es el emisor, que a través de sus llantos como indicios emite una información, la cual  puede ser querer alimentarse, dormir o transmitir que se siente asustado para llamar la atención de la madre, la receptora.
Esta, siguiendo su instinto protector, le responde con una caricia para calmarlo y a la vez emite un sonido que le ayuda a relajarse, de esta forma la madre pasa a ser la emisora.


El código utilizado por los dos es el sonoro, ya que el bebé aun no ha desarrollado el código lingüístico y solo se puede comunicar mediante sonidos utilizando como canal las cuerdas vocales.


También podemos apreciar el código táctil por parte de la madre al acariciarte.


En general la función que transmite la imagen es emotiva, ya que nos transmite una información de ternura y a la vez nos presenta la función conativa por lo que hace al sonido que transmite la madre a su hijo para que se tranquilice y deje de llorar.





En la imagen podemos ver reflejado un gran desierto acompañado de un ambiente cálido
y sin fondo.

Seria imposible recorrérselo durante dos o más días, es de una semejanza enorme
 y con mucha profundidad, y eso crea un ambiente de soledad y pena.

Nos encontramos con una zona despoblada ya que no se encuentran habitantes ni muestras
 de vida  a su alrededor.

En el centro de la imagen esta situado un barco, o mejor dicho lo que queda de el,
 un montón de chatarra oxidada y empobrecida.

Al parecer, en sus tiempos debería de ser un barco importante para el comercio
 o el transporte de personas dado a su agrandaría y su peso.

Pero, ¿Qué hace un barco antiguo en un desierto? ¿Tal vez en ese lugar  en un pasado había agua?

Efectivamente, en esta imagen nos encontramos en los cimientos de un antiguo mar,
ya extinguido que se fue secando por el tiempo hasta día de hoy.

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